• DÓNDE COMEMOS:
o La Hostería de Arnuero, antigua casona montañesa muy bien restaurada y convertida en hotel-restaurante, conoció sus días de gloria gastronómica hace ya un decenio con el bilbaíno Joseba Arana en los fogones, pero siempre ha mantenido un buen tono. Así que acérquense a disfrutar de la ensalada de jargo (sargo, en otras zonas de España) escabechado con mejillones, del tronco de rape asado con percebes, del codillo de 'chon' (cerdo, vamos) al horno o del 'brownie' de chocolate con crema fría de caramelo.
o La Yaya, en San Andrés de Meruelo, muy cerca de Noja y Arnuero, es un restaurante familiar muy sencllo pero lleno a autenticidad y cion un muy buen trato. Aquí no descubren el Misisipí, pero sí que ofrecen cosas sencillas: calabacines rellenos, merluza a la gallega y demás pescados frescos y sencillamente apretsados (bacalao, lubina, besugo, rodaballo), buen chuletón y buen lacón.
o San Román de Escalante, en Escalante. También aquí dejó su impronta Joseba Arana. Un lugar mágico, en una casona preciosa, con ermita y otdo (¡ojo a las bodas y bautizos!) con una buena cocina de cierto refinamiento. Ensalada de queso de las Garmillas y anchoas de Santoña, bonito del norte con salsa holandesa de sésamo, consomé de fresas, helado de menta y queso fresco.
• LOS VINOS:
o ¡Cantabria ya elabora vinos! Después de dos siglos, renace la viticultura cántabra. Y aquí, específicamente, en el Oriente de la provincia, bajo la Denominación de Vinos de la Tierra Costa de Cantabria, encontrarán tres blancos bastante espectaculares con los pescados de la lonja de Santoña: el Ribera del Asón, el Viña Lancina y el Casona Micaela.