• Encontramos en esta zona uno de los humedales más importantes del norte de España: las Marismas de Santoña. Centenares de hectáreas de zona intermareal que tienen un extraordinario interés ecológico. Las marismas, de hecho, son el ecosistema más productivo del planeta- Es decir, en ningún otro tipo de hábitat se genera tanta cantidad de vida por unidad de superficie, sean moluscos, peces o, por ejemplo, aves, que tienen en este enclave el escenario más importante del norte de España. Tanto que a esta zona se la conoce como "el Doñana del norte". Recalan aquí gran cantidad de aves acuáticas en los diversos periodos del año. Desde las espátulas a los zarapitos trinadores.
• Pero hace milenios, lo que hoy es marisma era una bahía con aguas más profundas y en la que había una isla, que hoy es el Monte Buciero, al que, por cierto, llaman también el "Gibraltar del norte". Este monte está hoy unido a tierra por el itsmo en el que está la playa de Berría. Es, en definitiva , un tómbolo. El monte citado tiene, en la parte que mira a mar abierto, unos formidables acantilados de hasta doscientos metros. Pueden observarse bonitas panorámicas desde la ruta que lleva a los faros del monte , atravesando, por cierto, buenas zonas de encinar cantábrico (haciendo cierto aquello de Machado de "encinas de junto al mar en Santander").
• Pero las marismas de Santoña tienen unas marismas hermanas ,más pequeñas, pero también muy interesantes, muy cerca, hacia el oeste. Primero las marismas de Victoria, en la zona de Noja, que forman una preciosa laguna costera con abundancia de carrizales. Y, en segundo término, un poco más allá, en Arnuero, en la ría de Quejo, las marismas de Joyel, separadas del mar por una curiosa zona de playa con formaciones de roca caliza. En esta marisma, además de poder observar numerosas aves acuáticas y singulares paisajes a los pies del monte Cincho, merece la pena acercarse al centro de interpretación que hay en el molino de Santa Olaja , donde se nos mostrarán interesantes cosas acerca del flujo de las mareas y de la forma que tenían de aprovecharlo estos molinos que se utilizaban para moler principalmente la harina de maíz. Por cierto, recordar que también en las marismas de Victoria y en la de Santoña , hay molinos convertidos en interesantes centros de interpretación, como el molino de Jado, en Argoños). En estos sitios aprenderemos mucho acerca de los usos tradicionales de la zona, muy ligados a los ritmos de las mareas.
• Un poco más al oeste puede ser interesante asomarse a los acantilados que hay en la zona de Cabo Quejo o en otras zonas del litoral que se extiende hacia la capital. Si, por contra, nos pica la curiosidad por conocer donde nace el río Asón, principal tributario de las marismas de Santoña, podemos hacer un recorrido breve pero intenso para conocer el nacimiento del río en el Parque Natural de los Collados del Asón, maravillándonos con la cascada donde nace el río y con ver bosques de hayas y de encinas conviviendo en una extraña vecindad en un entorno de agrestes cantiles.