• En la costa oriental de Cantabria se encuentran estas tres poblaciones de gran impacto turístico. Entre ellas destaca Santoña, patria de Juan de la Cosa. Este lugar, que probablemente ya tuvo importancia como puerto romano, empieza su andadura en la temprana Edad Media cuando se repuebla, alrededor de la Iglesia de Santa María del Puerto. En Cantabria, sabemos que podemos visitar cuevas y asentamientos desde el Paleolítico, pero no hay que dejar de lado la estética de la práctica del surf, que tiene en Berria una de “las olas” más fascinantes para surferos de cualquier país.
• En Santoña, además de esa iglesia que conserva trazas protogóticas y retablos flamencos de gran interés hay un conjunto de edificaciones defensivas, baluartes y fuertes de los mayores de España. Una de estas edificaciones -el Mazo- es donde se ubica el penal del Dueso.
• En Santoña hay palacios y casonas destacadas, pero, si visitamos Noja, podremos disfrutar de una ruta de monumentos arquitectónicos con especial aprecio de las casonas. La del Marqués del Albaicín, con unos bellos jardines con multitud de especies y actividades como exposiciones, talleres etc. es la más activa y visitada como centro cultural.
• En Arnuero, la construcción más importante es la Iglesia de la Asunción, con el mejor retablo plateresco de Cantabria.